
La Central Nuclear de Almaraz ha sido protagonista de una misión oficial del Parlamento Europeo que ha recorrido Extremadura durante dos días para evaluar el impacto económico, energético y social que tendría su cierre. La visita se enmarca en la solicitud presentada en mayo por la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al Futuro’ ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.
Una misión europea para conocer de primera mano la realidad de Almaraz
La delegación, compuesta por europarlamentarios de España, Grecia, Países Bajos y Polonia, encabezada por Bogdan Rzońca (Polonia – Ley y Justicia, Grupo ECR), se reunió con autoridades regionales y locales, entre ellas la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola Martín, el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales Sánchez, alcaldes de la comarca y representantes de los grupos políticos de la Asamblea de Extremadura.
El objetivo de la misión era escuchar a todas las partes implicadas y evaluar sobre el terreno el impacto de un eventual cierre de la central nuclear, especialmente en términos de empleo, soberanía energética y cohesión territorial. En este sentido, el jefe de la delegación, Bogdan Rzońca, explicó ante los medios que se trata de su primera visita a España y que desea conocer de primera mano la situación del suministro energético, subrayando que “queremos analizar cómo afecta específicamente a esta región el eventual cierre de la central nuclear”.
El papel estratégico de Almaraz para Extremadura y Europa

Durante la jornada, el presidente de la Plataforma Fernando Sánchez remarcó que Almaraz no es solo una central, sino “el motor económico de Extremadura y un examen para Europa”. La instalación genera alrededor de 4.000 empleos, aporta más del 5% del PIB regional y contribuye a mantener la población en una comarca afectada por la despoblación y el envejecimiento.
Sánchez recordó que la energía nuclear es un complemento esencial de las renovables y destacó que la central evita cada año la emisión de seis millones de toneladas de CO₂. A su juicio, su cierre supondría debilitar la autonomía energética europea y poner en riesgo la seguridad de suministro.
En este sentido, advirtió de las consecuencias que tendría para la comarca: “Cerrar Almaraz sería condenar al norte de Extremadura a depender de los subsidios europeos […] queremos ser parte activa de la Europa industrial, no receptores pasivos de fondos”, afirmó.
Visita a la central y sus instalaciones educativas

El segundo día de la misión se centró en la visita a la Central Nuclear de Almaraz, donde los europarlamentarios recorrieron el edificio de turbinas, el simulador de sala de control y el Almacén Temporal Individualizado (ATI), así como las obras del futuro ATI 100. También conocieron la Escuela de Formación de la central y el programa de FP Dual de Automatización y Robótica Industrial, impulsado por la planta junto al IES Zurbarán de Navalmoral de la Mata, que ha logrado un 100% de inserción laboral entre sus alumnos.
Fernando Sánchez destacó durante la visita que la delegación europea pudo comprobar “la excelencia de las instalaciones, reconocidas por WANO entre las nucleares más seguras del mundo, y el efecto tractor de la central sobre más de 4.000 empleos, 4 millones de hogares y el 7% de la generación eléctrica nacional”.
Una decisión pendiente del Gobierno español
Las empresas propietarias de Almaraz han solicitado una prórroga de tres años hasta 2030, pendiente del informe del Consejo de Seguridad Nuclear y de la decisión final del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). En este contexto, Sánchez mostró su confianza y señaló que “esperamos que la decisión se base en criterios técnicos y no ideológicos, garantizando el mantenimiento de la central durante muchos años más, como su central gemela de North Anna”.
Próximos pasos
El Parlamento Europeo elaborará un informe con las conclusiones de la misión, que se dará a conocer en los próximos meses. La visita refuerza la visibilidad del debate sobre Almaraz en el ámbito europeo, destacando su relevancia para la seguridad de suministro, la transición energética y la cohesión territorial.

